Le Enseñanza de lo Cotidiano
Cuentan que, en cierta ocasión, un joven simple pidió entrar como novicio en un templo zen. El abad accedió, pero viendo su escasa capacidad para realizar incluso las tareas menos complejas, decidió encargarle que barriera bien el patio todos los días.
Así pasaron las semanas, los meses y los años… el joven simple se afanó en barrer minuciosamente el patio durante todos los días de su vida. Lloviera, nevara, hiciera calor o viento, estuviera enfermo o cansado, el joven simple no dejó jamás de barrer cuidadosamente el patio con la vieja escoba. Nunca antes el patio del templo se había visto tan limpio.
Una mañana el abad percibió que del “monje escoba” emanaba algo que provoca respeto y reconocimiento, algo en lo que nunca antes había reparado, acostumbrado como estaba a verlo un día tras otro formando parte del paisaje del patio. Aquel día el abad se acerco al monje, le invitó a que dejara la escoba por un momento y empezó a hacerle preguntas de hondo contenido espiritual. Terminada la conversación minutos después, el abad unió las manos sobre su pecho con respeto y se despidió del “monje escoba” inclinándose con una profunda reverencia: había descubierto a un iluminado.
Oídas aquellas palabras, el abad se retiró en silencio y el “monje escoba” continuo barriendo el patio.
Anónimo
La devoción al Maestro, el amor,
no es algo que se pueda practicar,
viene espontáneamente.
Babaji
“Las pasiones quedan transformadas a través del flujo del yo. Eso no significa indulgencia con uno mismo. Supone que emprendemos el examen del modo en que operan nuestro corazón y nuestra mente a través del desarrollo de la responsabilidad. Pretendemos alcanzar un conocimiento completo. Vemos surgir a los kleshas (según el budismo los cuatro obstáculos psicológicos que nos impiden la visión correcta, a saber: el sentimiento de individualidad, la pasión o deseo, el rechazo irracional y el miedo en general expresado como apego a la vida y temor ante la muerte), advertimos cómo nos afectan y distinguimos como parten. Los estudiamos con un cierto grado de desapasionamiento pero también con entusiasmo por la tarea, de la misma manera que podemos decidirnos por observar los hábitos de un animal tímido o huidizo. Animamos al paciente a acometer con investigación del modo en que su cuerpo-mente funciona mediante una simple observación exenta de juicio”
“Deja el suficiente tiempo cada día para sentarte en silencio, e intenta trascender tu personalidad, cons sus adicciones y sus obesiones.
“Amigo, busca la verdad mientras estés vivo.



“
Nos vemos bendecidos por la profundidad de su amor, que nos aporta inspiración a la hora de afrontar nuestras heridas y conservar nuestros mejores y más altos intereses en su corazón.
“Muere en el interior de ese amor.