El Pintor de Iconos
“La palabra “icono” viene del griego “eikon”, que significa semejanza, imagen que atestigua una presencia. Cristo, imagen visible de Dios invisible, es el prototipo de icono. El icono es una ventana a lo invisible. Ocupar un lugar central en la fe, y en la expresión litúrgica de esta fe, en la tradición cristiana y bizantina.
Para ser iconógrafo se requiere por encima de talento a artístico una vida santa. Antes de pintar, el iconógrafo se prepara durante cuarenta días por medio del ayuno y la oración.
Pinta los rostros por medio de una “aclaración progresiva”. Recubre la plancha de madera de un tono oscuro y luego pasa a tintes más claros, añadiendo ocres y amarillos, superponiendo progresivamente claros, lo que revela el nacimiento de la luz en el ser humano. Es la luz manifestando la verdadera Luz que ilumina todas las cosas. En el icono la luz nace de dentro, no hay ningún foco externo que ilumine la imagen desde fuera. El iconógrafo nunca firma; ha sido “Otro” quien ha pintado a través de él.
El icono “no pintado por mano humana” recuerda el “sumi-e” japonés, donde se trata de pintar el alma de la flor, el paisaje, “sin pincel”. El pinto del icono es el Espíritu, y se dirige al ojo del espíritu. Sólo lo sabe ver y reconocer el ojo humilde de un niño. Es un conocimiento pro semejanza; tiene que haber una correspondencia interior entre el icono que se mira y el icono interior de quien lo mira. El icono interior anida en lo más profundo de todo ser humano, es u identidad más verdadera. Está en cada uno “desde los orígenes”, pero muchas veces está oculto bajo las capas que cubren la luz del corazón. Toda la obra del Espíritu en el ser humano consiste en des-cubrir esta imagen.
El icono se revela en el silencio. La mirada contemplativa prolongada descubre ahí el Misterio que ninguna palabra puede expresar, ninguna mano pintar. El icono es una alabanza de Aquél que sobrepasa toda imagen y toda palabra. Así como la fe, experiencia oscura amorosa, trasciende toda imagen y concepto gracias, precisamente, a la ruta mostrada por imágenes y conceptos, así el ser humano primero calla porque ha visto y oído, para luego volver a pintar y hablar desde el silencio”
Ana María Sclüter
Del libro “La palabra desde el silencio”
Comentarios bíblicos

“Darse cuenta de las debilidades en el Sendero es para fortalecerlo,
ese es el Despertar”
Babaji