Domingo, 4 de abril de 2010
Tat
“Entonces se plantea la cuestión de cómo encontrar al gurú verdadero. A menudo, la gente duda, no sabe si el gurú que ven es un verdadero gurú o uno falso. En un mundo en el que reina tanta falsedad, con frecuencia se entra en contacto con un falso gurú. Sin embargo, al mismo tiempo, el verdadero buscador, el que no es falso él mismo, siempre encontrará la verdad, encontrará al verdadero, porque es su propia fe verdadera, su propia búsqueda seria y sincera, la que se va a convertir en su antorcha. El verdadero maestro está en nuestro interior. El amante de la verdad es nuestro propio yo sincero y, si realmente buscamos la verdad, más tarde o más temprano, encontraremos con seguridad a un maestro verdadero. Y, suponiendo que entráramos en contacto con un falso maestro, ¿qué ocurriría entonces? Entonces el Uno verdadero convertiría al falso maestro en un maestro verdadero, porque la Realidad es más grande que la falsedad”
Inayat Khan
Del libro “El Sendero del amor”
“Alguien le preguntó a Râbi’a:
‘He cometido muchos pecados; si yo vuelvo en penitencia a Dios,
¿volverá Él a mí y me perdonará?
‘No -replicó ella-, pero si Él vuelve a ti, tu volverás a Él”
Râbi’a
Martes, 24 de noviembre de 2009
Tat
“El loco no se desliga por completo del mundo objetivo, sino que sólo en tanto que éste parece comprometer seriamente su propia identidad personal. Es un extraño hijo de esta tierra que está en la interpersonalidad, pero convencido de que son interpersonales facetas de su mundo íntimo. La locura consiste en tomar como realidades nuestras íntimas aspiraciones. Los locos no se entienden entre ellos, aunque se describan casos de locuras inducidas. Las religiones son buenos ejemplos de ello. Los creyentes aceptan, por fe, un conjunto de experiencias inverificables en el ahí, porque son capaces de satisfacer sus necesidades fundamentales. Estas creencias, como al loco, no les impide vivir adaptados a la vida cotidiana. Lo que ocurre es que, como hijos de esta tierra que son, han encontrado en la fe la manera de satisfacer sus necesidades íntimas. Los creyentes son más peligrosos que los locos. Los locos, y por eso lo son, difícilmente encuentran a alguien que comparta sus locuras. Los creyentes forman un grupo que se atribuye, unilateralmente, lo mismo que el loco, la capacidad de introducir elementos del mundo íntimo en la interpersonalidad. El mundo objetivo no es para ellos interpersonal, puesto que la mayoría de los humanos puede verificar su revelación. No es un mundo que surge de su comunicación con los demás, por muchas protestas de amor fraterno que hagan. Tratan de hacer pasar por interpersonal lo íntimo, acudiendo a unas palabras que ellos pusieron en la boca de su dios”
Carmelo Monedero Gil
Del libro “Psicopatología humana”

“La forma física del Maestro,
es nuestro punto de partida para comprender la espiritualidad”
Maharaj Sawan Singh
Martes, 27 de octubre de 2009
Tat
“Del mismo modo que no hay un instante en que nuestro corazón no aspire oscuramente a la Verdad o a la Bondad, a la Belleza o el Amor, tampoco hay un instante en que Dios, mediante un acto eterno que abarca todos los tiempos, no nos comunique el ser y el actuar, con el impulso que nos lleva hacia Él como la traducción más o menos conscinte de la relación que nos une a Él; así como, por otra parte, todo ser sometido en el devenir, no subsiste fuera de esta relación que le ordena a su origen divino.
Ser una criatura supone, además, ser amado por Dios. Y no con un amor abstracto y lejano, del origen de los siglos, sino con una amor actual, siempre nuevo precisamente por ser eterno, único para cada cual, porque se extiende a todas las inflexiones del ser: esas florecillas a las que , con expresión feliz llamamos pensamientos tiene también su lugar en el pensamiento divino, del mismo modo que tiene parte en su Amor. Y el guijarro mismo que pisaís desitraídamente debe a la atención que Dios le presta toda la parte de la existencia que le conviene”
Maurice Zundel
Del libro “El evangelio interior”

“En realidad , la inclinación del alma es siempre hacia Dios:
Es eso lo que nos fuerza y empuja a buscarlo”
Huzur Maharaj