Sábado, 2 de enero de 2010
Tat

“Toda vida espiritual incluye una sucesión de dificultades, puesto que toda vida ordinaria implica también una sucesión de dificultades: lo que Buda describió como los sufrimientos inevitables de la existencia. Sin embargo, en una vida espiritual informada, estas dificultades inevitables pueden ser fuente de nuestro despertar, la motivación para profundizar en nuestra sabiduría, paciencia, equilibrio y compasión. Sin esta perspectiva, simplemente aguantamos nuestros sufrimientos como un buey, o un soldado de infantería bajo una pesada carga.
Como la joven doncella del cuento de hadas Humpelstitskin, que está encerrada en una habitación llena de paja a veces no nos damos cuenta de que la paja que nos rodea es oro disfrazado. El principio básico de la vida espiritual es que nuestros problemas se convierten en el espacio para descubrir la sabiduría y el amor.
… Un camino espiritual auténtico no elude las dificultades o los errores, sino que nos conduce al arte de cometer errores estando despiertos, para llevarlos al poder transformativo de nuestro corazón. Cuando nos dirigimos hacia el amor, hacia el despertar en pos de la liberación, inevitablemente nos enfrentamos a nosotros mismos, vemos con mayor claridad los conflictos y los miedos pasados por alto, nuestras debilidades y nuestra confusión ”
Jack Kornfiel
Del libro “Camino con corazón”

“Si hacemos este momento feliz,
automáticamente nuestro pasado se vuelve feliz
y no tenemos tiempo de preocuparnos por el fufuro.
Así que debemos tomarnos con calma la vida como venga
y pasarla alegremente”
Huzur Maharaj
Categories: Actitud, Amor, Budismo, Crisis, Desaliento, Despertar, Discípulo, Espiritualidad, Experiencia, Mente, Presente, Realidad, Sendero Espiritual, Vegetarianismo, Vida Tags:
Lunes, 27 de abril de 2009
Tat
“Cualquiera que contemple la vida con sinceridad podrá ver que vivimos en un estado constante de suspenso y ambigüedad. Nuestra mente alterna de modo permanente entre la confusión y la claridad. Si estuviéramos en la confusión todo el tiempo, eso nos daría al menos una especie de claridad. Pero lo más misterioso de la vida es que a veces, pese a toda nuestra confusión, también podemos ser verdaderamente sabios. Esto nos demuestra qué es el bardo: una continua y desconcertante oscilación entre la claridad y la confusión, la perplejidad y la revelación, la certidumbre y la incertidumbre, la cordura y la locura. En nuestra mente, tal como ahora somos, la sabiduría y la confusión, surgen simultáneamente, o, como decimos los budistas, son “coemergentes”. Esto significa que nos enfrentamos a un constante estado de elección entre las dos y de que todo depende de cual elijamos.
Esta incertidumbre permanente puede hacernos parecer todo sombrío y casi desesperado, pero si la contemplamos más a fondo observaremos que por su propia naturaleza crea huecos, espacios en los que continuamente florecen profundas oportunidades de transformación, es decir, siempre y cuando seamos capaces de verlas y aprovecharlas.
Puesto que la vida no es sino una perpetua fluctuación de nacimiento, muerte y transición, las experiencias del bardo nos ocurren constantemente y son parte fundamental de nuestra constitución psicológica.
… Cada instante de nuestra experiencia es un bardo, en el que cada pensamientoy cada emoción surge de la esencia de la mente y vuelve a morir en ella. Como indican las enseñanzas, es sobre todo en los momentos de intenso cambio y transición cuando tiene ocasión de manifestarse la verdadera naturaleza primordial de nuestra mente, comparable al cielo”.
Sogyal Rimpoché
Del libro “El libro tibetano de la vida y de la muerte”

“Intenta someterte a Su voluntad para que,
en el momento que Él te llame,
estés preparado para seguirle”
Gran Maestro