Bendecir la Vida
Un maestro zen explica:
“Mi enseñanza zen se ha hecho más profunda al tratar de alentar a la gente a que se sumerja realmente en el mundo, en la vida. Quiero que penetren en la vida, que encarnen su práctica, que la cuiden en su corazón. Prestar atención a la vida, a este cuerpo, es amarlo y bendecirlo. Debemos hallar, concretamente, un modo de dar la bendición a nuestras heridas y a la oscuridad en la que nos encontramos. Bendecir nuestras heridas exige paciencia, puesto que no se nos ha enseñado a respetarlas. Pero si bendecimos el cuerpo, nos damos cuenta de que encontramos en ello que es adecuado para nosotros. Tenemos la clase de dolor que nos corresponde, así como el tipo de gozo que nos pertenece; las experiencias que honradamente nos hemos ganado”
Jack Kornfield
Del libro “Después del éxtasis, la colada”
Como crece la sabiduría del corazón en la vía espiritual

“Una emoción bien canalizada se convierte en devoción”
Babaji
“Sólo como guerrero (espiritual) podemos resistir el camino del conocimiento. Un guerrero no puede quejarse o lamentar cosa alguna. Su vida constituye un constante desafio y no es posile que los desafios sean buenos o malos. Los desafios son simplemente desafios. La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero es que el guerrero toma todas las cosas como desafíos, mientras que una persona corriente toma todas las cosas como una bendición o una desgracia”